No hace referencia al nuevo corte, que ya no es nuevo, pues ya llevo casi dos meses sin motilarme.
Tampoco me he hecho ninguna cirugía plástica, pues eso lo considero absurdo.
No he engordado ni estoy más flaco.
Tampoco he desarrollado físico de deportista, sigo igual de "langaruto" que siempre.
Simplemente he cambiado la imagen de mi blog.
Este cambio de imagen no ha sido por necesidad. De ningún modo ha sido con intención de ganar popularidad. Y tampoco ha sido por crear una forma más fácil de leerlo.
Entonces, ¿por qué el cambio de imagen de mi blog?
Simplemente por "goma". Me puse gomoso de las nuevas opciones que ofrece blogger para personalizar la imagen del blog.
Quizás a la larga éste cambio de imagen del blog, sí represente un cambio personal. Últimamente sí me he sentido diferente, pero no me he sentido muy bien.
Tocará esperar esta semana a ver qué pasa. Y también espero estar más inspirado la próxima vez.
Felicidades y éxitos.
Leinad LR
No se trata de desahogar. Se trata de exteriorizar y materializar las ideas. Convertir las ideas en palabras. Y las palabras reforzarán las ideas.
2010/09/05
2010/05/11
Tiempo
El tiempo corre como loco y no lo podemos evitar. Cada segundo que pasa es valiosísimo para leer, estudiar, trabajar, descansar, compartir con la familia o con otros amigos. Es mucho lo que uno quisiera hacer a cada momento. Por eso nos ideamos proyectos, tareas y nos ponemos metas a alcanzar, para que ese tiempo no sea desperdiciado, como el agua que fluye por una llave averiada.
Cuando nacemos, lo único que es de nuestra propiedad es el tiempo. Y a medida que crecemos aprendemos a usarlo para una u otra cosa. Al principio nuestro tiempo es administrado por nuestros padres. Después esa administración de nuestro tiempo es compartida entre padres y profesores principalmente, dejando sólo un pequeño porcentaje de él para que sea administrado por nosotros, el cual usamos para jugar con nuestros vecinos y amigos de infancia después de la escuela o durante el recreo. O simplemente lo desperdiciamos viendo televisión o durmiendo más de la cuenta.
El tiempo, nuestro tiempo, pasa a ser completamente nuestro cuando alcanzamos la mayoría de edad. En ese momento es necesario decidir, antes que todo, quién lo administrará, encontrándonos así a tres tipos de personas:
Cuando nacemos, lo único que es de nuestra propiedad es el tiempo. Y a medida que crecemos aprendemos a usarlo para una u otra cosa. Al principio nuestro tiempo es administrado por nuestros padres. Después esa administración de nuestro tiempo es compartida entre padres y profesores principalmente, dejando sólo un pequeño porcentaje de él para que sea administrado por nosotros, el cual usamos para jugar con nuestros vecinos y amigos de infancia después de la escuela o durante el recreo. O simplemente lo desperdiciamos viendo televisión o durmiendo más de la cuenta.
El tiempo, nuestro tiempo, pasa a ser completamente nuestro cuando alcanzamos la mayoría de edad. En ese momento es necesario decidir, antes que todo, quién lo administrará, encontrándonos así a tres tipos de personas:
- Los primeros deciden administrar el 100% de su tiempo, consiguiendo hacer grandes cosas con él, o desperdiciándolo por completo cayendo en la absoluta decadencia.
- Otros, al contrario, deciden dejar un porcentaje a que sea administrado por sus familiares más cercanos, y el resto a sus jefes (si los tienen), quienes deciden cuánto tiempo descansan, cuánto trabajan y cuánto dedican a sus familias y de qué forma, matando así toda clase de sueños y pasando la vida como unos títeres, cuyos titiriteros deciden el rumbo que tomará sus vidas.
- Y están los que no se ubican en ninguno de los dos anteriores. Es ese grupo de personas que decide dejar un porcentaje de su tiempo para que sea administrado por los demás (familiares, jefes u otros), pero seleccionan cuidadosamente a quiénes se les dá la administración de esa fracción de tiempo, sea grande o pequeña. Y el resto de su tiempo lo deja libre, para así tener la libertad de decidir cómo administrarlo, dedicándolo a la construcción de sus sueños, o compartiéndolo con otras personas.
Hoy, oficialmente, decido ser parte del tercer grupo de personas. Un porcentaje de mi tiempo será administrado por la empresa para la cual hoy trabajo. Otro porcentaje lo administraré en función de los deberes y obligaciones adquiridos en la Universidad, como una adminsitración compartida. Y dejaré libre una última parte de mi tiempo para ser administrado completamente por mí, para dedicarlo a la construcción de mis sueños y para compartirlo con las personas que aprecio.
Y hoy también les digo, que no es justo que otras personas dispongan del tiempo que cada quien decide cómo administrar, mucho menos para desperdiciarlo inútilmente. Por eso no debemos llegar tarde a una cita programada con alguien, y mucho menos dejar a esa otra persona esperando, pues le estaríamos robando el tiempo, que puede ser peor que robarle sus pertenencias, pues lo material se puede recuperar, pero el tiempo perdido no.
Esto no es una acusación a alguien o a todos. Es una reflexión personal, que comparto con todos ustedes, para que recordemos que estamos en la obligación de aprovechar al máximo nuestro tiempo, ya sea que lo administremos nosotros o no. Y lo más importante: ¡NUNCA DEBEMOS DISPONER DEL TIEMPO DE LOS DEMÁS, SIN IMPORTAR QUIÉN LO ADMINISTRE!
Hoy también me dí cuenta que un cuaderno y un lápiz, o un libro, son armas excelentes para minimizar los efectos negativos de los ladrones de tiempo.
Y hoy también les digo, que no es justo que otras personas dispongan del tiempo que cada quien decide cómo administrar, mucho menos para desperdiciarlo inútilmente. Por eso no debemos llegar tarde a una cita programada con alguien, y mucho menos dejar a esa otra persona esperando, pues le estaríamos robando el tiempo, que puede ser peor que robarle sus pertenencias, pues lo material se puede recuperar, pero el tiempo perdido no.
Esto no es una acusación a alguien o a todos. Es una reflexión personal, que comparto con todos ustedes, para que recordemos que estamos en la obligación de aprovechar al máximo nuestro tiempo, ya sea que lo administremos nosotros o no. Y lo más importante: ¡NUNCA DEBEMOS DISPONER DEL TIEMPO DE LOS DEMÁS, SIN IMPORTAR QUIÉN LO ADMINISTRE!
Hoy también me dí cuenta que un cuaderno y un lápiz, o un libro, son armas excelentes para minimizar los efectos negativos de los ladrones de tiempo.
Leinad LR
2010/02/17
PROYECTO DE VIDA
Hola.
Me animo a escribir hoy motivado por dos cosas:
Algo sí me quedó claro: cuando uno piensa en el proyecto de vida debe pensar es en lo que quiere conseguir, y mentalizarse en conseguirlo. Ya lo que uno haga por conseguir aquello que uno quiere, viene por añadidura, siempre y cuando uno se visualice cada mañana, al levantarse, al irse a la cama. Visualizar a cada momento aquello que uno quiere, hará que toda la energía que uno tiene se concentre en todas aquellas acciones que lo lleven a alcanzar lo que uno desea y sueña.



El proyecto de vida no consiste, entonces, en un plan o un guión que hay que seguir al pie de la letra, sino en aquello que queremos alcanzar. Pues un guión le quita flexibilidad a la vida, y no permite visualizar la cantidad de caminos que se pueden seguir para llegar a ese gran objetivo.
Mil éxitos, pues, en la consecución de sus sueños... de su proyecto de vida.
Leinad LR
Me animo a escribir hoy motivado por dos cosas:
- La primera, porque Juan Diego me animó en un comentario que hizo en mi última publicación, además que me reí un rato.
- La segunda, porque quién menos me imaginé me puso a pensar bastante con una pregunta.
Algo sí me quedó claro: cuando uno piensa en el proyecto de vida debe pensar es en lo que quiere conseguir, y mentalizarse en conseguirlo. Ya lo que uno haga por conseguir aquello que uno quiere, viene por añadidura, siempre y cuando uno se visualice cada mañana, al levantarse, al irse a la cama. Visualizar a cada momento aquello que uno quiere, hará que toda la energía que uno tiene se concentre en todas aquellas acciones que lo lleven a alcanzar lo que uno desea y sueña.
El proyecto de vida no consiste, entonces, en un plan o un guión que hay que seguir al pie de la letra, sino en aquello que queremos alcanzar. Pues un guión le quita flexibilidad a la vida, y no permite visualizar la cantidad de caminos que se pueden seguir para llegar a ese gran objetivo.
Mil éxitos, pues, en la consecución de sus sueños... de su proyecto de vida.
Leinad LR
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